Cómo hacer tu primer presupuesto personal, paso a paso
En el artículo sobre qué es un presupuesto personal te contaba que casi nadie lo tiene, y que la razón no suele ser la pereza sino no saber por dónde empezar. Así que aquí va el cómo: un método sencillo para hacer tu primer presupuesto en una tarde, sin aplicaciones especiales y sin ser un experto en hojas de cálculo.
No busco que salga perfecto. Busco que salga hecho. Un presupuesto aproximado que existe vale mucho más que uno perfecto que nunca terminas.
Antes de empezar: qué necesitas
Una hora y media o dos, los extractos de tus cuentas y tarjetas de los últimos 12 meses (casi todos los bancos permiten descargarlos en Excel desde la web) y una hoja de cálculo o, si lo prefieres, papel y lápiz. Nada más.
Si compartes gastos con tu pareja, lo ideal es hacerlo juntos y con las cuentas de los dos. Un presupuesto del hogar con la mitad de los datos da una foto a medias.
Paso 1. Mira el año entero, no un mes
El error más habitual es hacer el presupuesto de un mes "normal". El problema es que los meses normales no existen. Hay seguros que se pagan una vez al año, el IBI, la vuelta al cole, las vacaciones, las pagas extra, los regalos de Navidad. Si solo miras un mes, todo eso desaparece del cálculo y luego aparece de golpe como un "imprevisto" que en realidad no lo era.
Por eso trabajo siempre con los últimos 12 meses. Después, si quieres una cifra mensual, divides entre 12. Así cada gasto anual queda repartido y deja de sorprenderte.
Paso 2. Apunta todo lo que entra
Empieza por los ingresos, que es lo más fácil. Tres reglas:
- Siempre en neto: lo que llega a tu cuenta, no el bruto de la nómina.
- Cuenta las pagas extra. Si cobras 2.000 € en 14 pagas, tus ingresos del año son 28.000 €, que repartidos en 12 meses son unos 2.333 € al mes. Ese es el número con el que debes trabajar, no los 2.000.
- Incluye lo que se repite casi todos los años: un bonus, un alquiler, la devolución de Hacienda si te sale a devolver habitualmente. Lo excepcional, como una herencia o la venta de algo, déjalo fuera: no es algo con lo que puedas contar.
Paso 3. Apunta todo lo que sale, por categorías
Ahora recorre los extractos y ve asignando cada gasto a una categoría. Yo uso siempre las mismas siete: vivienda, alimentación, transporte, salud, hijos y educación, ocio y estilo de vida, y otros gastos. En cómo ordenar tus gastos por categorías te explico qué va en cada una y cómo resolver los casos dudosos.
No hace falta apuntar cada café. Agrupa: "supermercado, 12 meses: 6.400 €" es suficiente. La precisión al céntimo no cambia ninguna decisión; tener todas las categorías, sí.
Paso 4. Cuidado con lo que parece gasto y no lo es
Al revisar los extractos vas a encontrar movimientos que no son gasto y que, si los cuentas, inflan el resultado:
- Traspasos entre tus propias cuentas, por ejemplo a la cuenta de ahorro. Ese dinero no se ha gastado, solo ha cambiado de sitio.
- El pago del recibo de la tarjeta de crédito. Si ya has apuntado las compras que hiciste con ella, contar también el recibo sería contarlas dos veces.
- Devoluciones de compras que luego devolviste.
Y al revés: el efectivo sí es gasto, aunque no sepas exactamente en qué se fue. Si sacas 150 € al mes del cajero, apúntalo en la categoría donde creas que acaba la mayor parte.
Paso 5. Haz las dos cuentas que importan
Con los dos totales del año, calcula:
- Margen = ingresos − gastos. Es lo que de verdad te queda. Si sale negativo, estás gastando más de lo que entra y la diferencia sale de tus ahorros o de deuda.
- Tasa de ahorro = margen ÷ ingresos × 100. Te dice qué parte de lo que ganas se queda contigo. Por debajo del 10 % conviene mirarlo con calma; a partir del 15-20 % vas bien encaminado.
El margen no es lo que crees que ahorras. Es lo que dicen tus números.
Paso 6. Compáralo con lo que creías
Antes de mirar el resultado, escribe en un papel cuánto crees que ahorras al mes. Luego compáralo con el margen real. Casi siempre hay diferencia, y esa diferencia es la información más valiosa de todo el ejercicio: te dice cuánto se te escapa sin que lo veas.
Mira también qué categoría pesa más de lo que esperabas. Suele haber una, y suele ser ocio o "otros". No para sentirte culpable, sino para saber dónde está el margen de mejora.
Paso 7. Decide una sola cosa
Con la foto delante, la tentación es querer cambiarlo todo a la vez. No lo hagas. Elige una decisión concreta para el próximo mes: programar una transferencia automática al ahorro el día que cobras, dar de baja dos suscripciones que no usas o poner un tope a las comidas fuera. Una decisión que cumples vale más que diez que abandonas en dos semanas.
Paso 8. Revísalo 15 minutos al mes
El presupuesto no se hace una vez y se guarda en un cajón. Una vez al mes, dedica un cuarto de hora a comparar lo previsto con lo real. Si te desvías, no pasa nada: ajustas. Lo importante es que el dinero deje de moverse sin que lo mires.
Y una vez al año, normalmente en enero, rehaces la foto completa con los 12 meses anteriores. En dos o tres años tendrás algo que muy poca gente tiene: datos reales de cómo evoluciona tu economía.
Si quieres ir un paso más allá
Una vez tengas tus números ordenados, la siguiente pregunta suele ser "¿y esto está bien o mal?". Para eso sirve una referencia como la regla del 50/30/20, que te explico aplicada a sueldos reales en España. Y antes de nada, si aún no lo tienes, el primer objetivo con ese margen es construir tu fondo de emergencia.
Abre en noviembre
Finan Coach empieza por un Reconocimiento de tu situación: un cuestionario guiado y un informe que reviso yo personalmente. Déjame tu correo y te aviso cuando abra.
Avísame cuando abraEl método, en cuatro correos.
Qué entra y qué sale, qué va primero y cómo hacer tu propia foto. Cuatro correos cortos en dos semanas y, después, solo alguna nota de vez en cuando. Baja de un clic.